
Lo primero que notas es que tu peque se lleva las manitas a los ojos más de lo normal.
Al principio piensas que tiene sueño, o que algo le ha entrado. Pero cuando miras bien, ahí está: la piel alrededor de los párpados enrojecida, seca, con pequeñas escamas.
Y ahí empiezan las preguntas. ¿Le habrá caído champú? ¿Será alergia al polen? ¿O es que la dermatitis ahora también ha llegado a sus ojos?
Es normal que te preocupes, porque estamos hablando de una de las zonas más delicadas del cuerpo.
La dermatitis atópica en los párpados es más común de lo que parece, especialmente en bebés y niños pequeños. Y aunque no suele ser grave, sí puede resultar muy molesta.
En este artículo te explicamos por qué aparece, qué puede estar empeorándola y cómo cuidarla de forma natural.
¿Por qué los párpados son tan vulnerables a la dermatitis atópica?
Los párpados son una de las zonas más delicadas del cuerpo. Su piel es hasta 10 veces más fina que la del resto del cuerpo, lo que la hace especialmente vulnerable a irritaciones, alergias y, por supuesto, a la dermatitis atópica.
Cuando la barrera cutánea ya está comprometida (como ocurre en las pieles atópicas), los párpados se convierten en un punto especialmente reactivo.
Además, esta zona está en contacto constante con posibles irritantes: el champú al enjuagarle el pelo, las manos sucias después del parque, el polvo, el polen… E incluso el propio gesto de frotarse los ojos cuando tiene sueño o picor.
Los síntomas suelen ser bastante claros:
• Piel muy seca y descamada especialmente en el borde de las pestañas.
• Enrojecimiento alrededor de los ojos.
• Sensación de picor intenso que hace difícil no tocarse los ojos.
• Los párpados pueden aparecer ligeramente inflamados o con aspecto cansado.
• En casos más severos, la piel puede agrietarse.
Si esto le pasa a menudo, lo mejor es que consultes con vuestro pediatra o dermatólogo. Hay otras cosas que pueden parecerse (como la blefaritis o alergias oculares) y conviene asegurarse de qué es exactamente.
Causas y desencadenantes de la dermatitis en los párpados
Como en el resto del cuerpo, la dermatitis atópica en los párpados no tiene una única causa. Pero hay algunos desencadenantes que afectan especialmente a esta zona:
- Productos de higiene y baño: muchos de estos productos llevan perfumes, conservantes o sulfatos que pueden irritar. Incluso los que ponen “hipoalergénico” o “para bebés” pueden dar reacción si su piel es muy sensible.
- Alérgenos del ambiente: desde polen, ácaros y pelo de animales, hasta polvo acumulado en los peluches.
- Frotarse los ojitos sin parar: Ya sea por cansancio, alergia o picor, el acto de frotarse daña la barrera cutánea de los párpados y empeora la dermatitis.
- Momentos de estrés o cambios: La adaptación a la guardería, cambios de rutina, un hermano nuevo en casa… Todo eso puede hacer que su sistema inmune reaccione con más fuerza y que la piel lo refleje.
Cómo cuidar la dermatitis atópica en los párpados de forma natural
Cuidar la piel atópica de los párpados requiere constancia y productos que no irriten. Pero no te agobies, no hace falta complicarse. Aquí van las claves:
1# Limpieza suave en el baño
Elige productos sin perfumes, sin sulfatos y específicos para pieles sensibles. En el momento del enjuague, ten especial cuidado de que no le caiga espuma en los ojitos.
Después del baño, seca con toquecitos suaves. Nada de frotar con la toalla, especialmente en la zona de los párpados.
2# Evita que se frote los ojos
Si tiene picor, prueba con una compresa fría sobre los párpados durante unos minutos (puedes mojar una gasita con agua fría o tener a mano un pañito suave en la nevera). O aplica su crema emoliente para aliviar.
Si es un bebé muy pequeñito y se rasca mientras duerme, aquí tienes algunas claves para que tu peque con dermatitis duerma del tirón.
3# Mantén a raya los alérgenos
Lava las sábanas con frecuencia, ventila bien la casa y procura lavarle las manitas cuando llegue del parque antes de que se toque los ojos.
Los peluches también acumulan polvo, así que lávalos regularmente o guárdalos fuera de la cama.
4# Protege del frío y del sol
En invierno, hidrata bien sus párpados antes de salir de casa. Y en verano, una gorra con visera o unas gafas de sol infantiles pueden proteger la delicada piel de los párpados de los rayos UV.
5# Cuida su rutina y su calma
Mantén una rutina estable en casa, con horarios regulares de comida y sueño. Y si hay cambios grandes (guardería, mudanza, hermano nuevo), dale tiempo para adaptarse y mucho mimo.
6# Hidrata a diario (aunque no haya brote)
Busca cremas emolientes aptas para el contorno de ojos, sin fragancias y con ingredientes calmantes como la manzanilla, el aloe vera o la lavanda.
Little Miracles es 100% natural, testada dermatológica y pediátricamente, y puedes aplicarla también en el contorno de ojos de tu peque para calmar la piel atópica de los párpados.
Aplícala con suavidad, con la yema de los dedos, dando toquecitos suaves. Nada de frotar. Puedes aplicarla tantas veces al día como necesites, con total seguridad y confianza.
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