
Si tu bebé está entrando en la época de los primeros dientes, seguro que ya has notado algunos cambios.
Primero, el babero empapado. Después, sus manitas en la boca a todas horas. Y un día, al darle un beso, notas algo diferente. La piel alrededor de su boca está roja, áspera y con pequeños granitos.
Al principio dudas. ¿Le habrá sentado mal la fruta? ¿Será una alergia? ¿Algún tipo de irritación?
Lo más probable es que se trate de una dermatitis perioral por babeo, una afección de la piel muy habitual entre los 6 y los 12 meses. Y aunque resulta molesta, se alivia con algunos cuidados sencillos.
En este artículo te explicamos qué es la dermatitis peribucal por dentición, por qué aparece y cómo aliviarla en casa de forma natural.
¿Qué es la dermatitis perioral del bebé?
La dermatitis perioral, también conocida como dermatitis peribucal, es una erupción inflamatoria de la piel que aparece alrededor de la boca y en la barbilla. A simple vista, verás toda la zona de alrededor de sus labios con un color rojo encendido. Es como si el bebé tuviera dibujada una mascarilla roja sobre la piel.
Si le pasas el dedo con mucha suavidad, no vas a notar la piel lisa de siempre. La vas a sentir áspera y verás que se despelleja un poquito, soltando como “pellejitos” blancos de piel seca.
También pueden aparecer granitos. Algunos se parecen a los del calor y otros tienen una puntita blanca, como espinillas en miniatura.
Y hay un detalle curioso. La línea finita que bordea sus labios suele conservar su color de siempre, y la rojez empieza justo un milímetro más allá.
La saliva de la dentición, la gran culpable
Para entenderlo de forma muy sencilla, la dermatitis perioral aparece por una combinación de humedad atrapada, roce constante y una piel que todavía es muy finita y delicada.
Cuando empiezan a salir los dientes, las glándulas salivales se ponen a trabajar a toda máquina. Tu bebé produce más saliva de la que es capaz de tragar, y se queda acumulada en la zona alrededor de la boca.
La cuestión es que la saliva no es “solo agua”. Contiene enzimas digestivas, las encargadas de empezar a descomponer los alimentos. Cuando esas enzimas pasan horas sobre una piel tan delicada como la de un bebé, la van irritando poco a poco.
Si a esto le sumas el chupete, los mordedores, el roce del babero, los restos de comida y esas manitas que entran y salen de la boca todo el rato, la piel acaba irritándose cada vez más. Y como le pica, más se toca. Un pequeño círculo vicioso que resulta muy molesto para tu peque.
Rutina de cuidado en tres pasos
Para que la piel de tu bebé recupere la calma, la clave está en proteger su barrera cutánea. Y para eso basta con una rutina muy sencilla.
1# Limpieza respetuosa
Lava la zona solo con agua tibia. Y si usas algún limpiador, que sea sin jabón y sin perfume.
Retira siempre los restos de comida y de saliva con toquecitos suaves, nunca arrastrando ni frotando.
2# Secado absoluto
Este paso tiene que convertirse en tu pequeña obsesión. Porque la humedad es lo que mantiene viva la irritación.
Seca su barbilla con una gasa o un pañito de algodón limpio cada vez que la notes mojada. Evita las toallitas húmedas, que son un irritante invisible. Y vigila los baberos y los cuellos de los pijamitas, que se empapan sin que te des cuenta.
3# Crea una barrera con crema
Aplica una capa fina de crema emoliente como Little Miracles alrededor de la boca y en la barbilla. Protege la piel del contacto con la saliva y la ayuda a recuperarse.
Puedes aplicarla tantas veces al día como necesites, siempre después de secar bien la zona. Y sobre todo antes de cada siesta y antes de dormir, que es cuando más babea sin que te des cuenta.
Consejos extra para la dermatitis perioral
Además de esta rutina en tres pasos, hay otros pequeños gestos que también van sumando.
Por ejemplo, evitar los baños largos, para que la zona no esté húmeda más tiempo del necesario. Aparcar durante unos días los alimentos ácidos, como los cítricos o el tomate. Y secar bien su barbilla después de cada toma o cada vez que beba.
Con estos cuidados, la piel de tu bebé debería mejorar en pocos días. Si no es así, consulta siempre con vuestro pediatra. Y hazlo también si aparecen heridas abiertas o costras amarillentas, si las rojeces aparecen sin babeo ni dentición, o en otras zonas del cuerpo.
Little Miracles, la aliada de la dermatitis perioral
Los primeros dientes llegan una sola vez. Y aunque traen alguna noche movida, también traen sonrisas nuevas cada semana. Que unas rojeces no le roben el protagonismo.
Nuestra crema emoliente Little Miracles es la compañera perfecta para cuidar su boquita durante la dentición. Es 100% natural, 99% orgánica y vegana, y está testada dermatológica y pediátricamente, apta desde recién nacidos.
Además, ha sido premiada tres años consecutivos (2022, 2023 y 2024) como mejor producto infantil para pieles atópicas en los Organics Clean Awards. ¿Aún no la habéis probado? Descubre nuestros puntos de venta online y físicos y cuida la piel de tu peque de la forma más natural.
